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lunes, 9 de junio de 2008

Usoz

Armas: Dos calderas con tapas y una lanza.

Familia originaria de la ciudad de Sangüesa en el Reino de Navarra y descendientes de la ilustre baronía de los ussozes de Ayzcurgüi según figura en una partida sacramental de la Catedral de Arequipa (Perú). Esta familia probó su nobleza en la orden de Carlos III.

I. DON PEDRO DE USOZ, Poseía escudo de armas en su casa palacio, en Ayargin, que en Navarra es prueba de nobleza, en piedra arenisca que se componía de un cuartel y dentro, dos calderas con tapas y una lanza, según testimonio de 17 de noviembre de 1817. Casó con Doña María Racar. Tuvieron por hijos a:
1.‑ Antonio de Usoz y Racar (sigue en el punto II)
II. DON ANTONIO DE USOZ Y DE RACAR, Casó con Doña Isabel de Iriso. Tuvieron por hijos a:
1.‑ Miguel de Usoz e Iriso (sigue en el punto III)
III. DON MIGUEL DE USOZ E IRISO, Nació el 2 de julio de 1617. Casó con Doña María Goyena. Tuvieron por hijos a:
1.‑ Lorenzo de Usoz y Goyena (sigue en el punto IV)
IV. DON LORENZO DE USOZ Y GOYENA, Nació en Sangüesa. Otorgó documento el 4 de mayo de 1678 en el que declaró que aún estaba soltero con motivo de estar preso por haber abusado de la doncella María Castán, comprometiendose a casarse con ella o dotarla. Casó con Doña Francisca Jimenez, natural de Sangüesa. Existe escritura de obligación, en Sangüesa, en 13 de diciembre de 1686, para pagar deudas ante José Irivarren. Escritura de arriendo a su favor en 2 de enero de 1709 en Sangüesa ante Máximo Gil. Y contrato matrimonial de su hija Juana con Martín Betes, en 24 de febrero de 1728 en Sangüesa, ante Pedro José de Zabalegui. Tuvieron por hijos a:
1.‑ José de Usoz y Jiménez (sigue en el punto V)
2.‑ Juana de Usoz y Jiménez, casó con Martín Betes según contrato matrimonial en 24 de febrero de 1728 en Sangüesa, ante Pedro José de Zabalegui.
V. DON JOSE DE USOZ Y JIMENEZ, Nació en Sangüesa antes de 1739. En un certificado del Abad de las parroquiales unidas de Santiago y San Salvador de Sangüesa se dice que en la inundación de la noche del 24 al 25 de septiembre de 1787 se perdieron los libros de San Salvador y que solamente quedó el libro corriente que comienza con el año 1739, que las partidas de Don Jose Usoz y Jimenez y Lorenzo de Usoz y San Miguel son anteriores a 1739, que Don Santiago los Arcos cura al tiempo de la desgracia le manifiesta haberlas visto y haberlas sacado formalmente. Realizó Capitulaciones Matrimoniales el 17 de febrero de 1721, en Sangüesa ante Máximo Gil, habiendo casado en primeras nupcias con Doña Francisca de San Miguel, nacida en Lumbier el 14 de agosto de 1701, (ver apellido San Miguel). Esta señora testó en Sangüesa, el 1 de octubre de 1728, ante Francisco Antonio Manco. Casó en segundas nupcias con Doña Josefa Aldunate. Casó en terceras nupcias con Doña Lorenza Sulinarro. Testó en Sangüesa, el 1 de enero de 1754, ante Manuel Antonio Zabalegui. Tuvo de su primer matrimonio por hijos a:
1.‑ Lorenzo de Usoz y San Miguel (sigue en el punto VI)
2.‑ María Juana Véntura de Usoz y San Miguel
Tuvo de su segundo matrimonio por hijos a:
3.‑ Domingo de Usoz y Aldunate
Tuvo de su tercer matrimonio por hijos a:
4.‑ Martina de Usoz y Sulinarro
5.‑ Manuela de Usoz y Sulinarro
6.‑ Felipa de Usoz y Sulinarro
7.‑ Lorenza de Usoz y Sulinarro
VI. DON LORENZO DE USOZ Y DE SAN MIGUEL, Nació en la Ciudad de Sangüesa (Reino de Navarra). Descendiente por linea recta de la Ilustre baronía de los Usozes de Aicurgüi. Oficial Mayor de la Contaduría General de Indias. En la R.O.C. de Carlos III se presentó como prueba de nobleza el escudo de armas en la casa palacio de su cuarto abuelo, Don Pedro de Usoz, en Ayargin, que en Navarra es prueba de nobleza, en piedra arenisca que se compone de un cuartel y dentro dos calderas con tapas y una lanza, según testimonio de 17 de noviembre de 1817. Insaculado en la bolsa de Alcaldes de Sangüesa en 1793. El la partida de su nieta Maria Dolores Francisca de Usoz y Rio en la Catedral de Arequipa (Perú) se dice que era descendiente de la ilustre baronía de los Ussozes de Ayzcurgui o Aicurgui. También el la partida de su nieto Mariano figura esta mención. Casó en Madrid el 6 de marzo de 1762 con la hermana del Marques de Barriolucio, Doña Francisca Javiera Mozi y Montoya, descendiente de los señores de Torre Padierna cuarto y Sesmo de Garci-Rey, nacida en Burgos el 2 de marzo de 1744, hija de Don Antonio Javier de Moci de la Torre y de Doña Francisca Montoya y Salcedo, (ver apellido Moci). Testó en Madrid el 8 de mayo de 1807 ante Valero Cortijo. Esta señora era dueña de la importante hacienda de "Quincoces" en el término de Aspe, junto al rio Tarafa, y que por éste motivo se van a vincular los Usoz a esa villa alicantina. La hacienda de Quincoces entre las muchas tierras y propiedades con las que contaba tenía por solar una casa de campo en la partida de Quincoces, con ermita, cubiertos para carruajes, cuadras, corrales, prensas, bodega, almazara, tinajeros, casitas para el labrador y el pastor; todo murado, con un jardín de frutales cercado con bardisa de cañas. Además contaba con una casa en la villa, en la calle del Carmen, lindante con la de los herederos de Don Manuel Beltran y con la de Francisco Martinez. Dieron poder mutuo para testar el 1 de septiembre de 1792 ante Claudio Sevilla. Se conserva en el Archivo de Don Ignacio de Colsa y Ceballos una información de nobleza de éste personaje fechada el 16 de junio de 1796. En ésta información se dice que era hijo de Don José Usoz y Goyena y nieto de Don Lorenzo Usoz, lo cual parece entrar en contradicción con lo expuesto anteriormente, sin embargo por la época por la que nos referimos era habitual el cambio de apellidos por lo que el citado Don Jose utilizase los dos apellidos paternos, como en otros muchos casos se ha encontrado. Murió el 17 de marzo de 1807. En Madrid a 8 de noviembre de 1844 se realizó la liquidación y partición de los bienes de Doña Francisca Javiera de Mozi y Montoya. Tuvieron por hijos a:
1.‑ José Agustín de Usoz y Mozi (sigue en el punto VII)
2.‑ Joaquina de Usoz y Mozi, casó con Don Angel Noguer y Aspret, militar mallorquín y que fue Jefe Superior Político de la provincia de Alicante en 1840. Fue nombrado en 1844 Brigadier Comandante General. A finales de 1844 salió elegido Diputado Provincial. Durante la década de los cuarenta fue el administrador de la Hacienda de Quincoces que los Usoz tenían en ese paraje de Aspe. En 1846 fue Alcalde de Aspe. Doña Joaquina falleció hacia 1848. Esta señora tuvo amistad con la Reina de Nápoles pues se conservan cartas entre ambas. Heredó de su madre 585.849 reales. Por escritura de 3 de diciembre de 1810 ante el escribano Miguel de los Rios compró junto con sus hermanos Jose Agustín y Santiago la tercera parte de la casa y ensanches de la hacienda "Quincoces" a Don Francisco y Doña Francisca Bernabeu. Se protocolizó la partición de su herencia el 24 de septiembre de 1849 ante Francisco Cerdan, Notario de Aspe.
3.‑ Santiago de Usoz y Mozi (sigue en el punto XI)
VII. DON JOSE AGUSTIN DE USOZ Y MOZI, Nació en Madrid el 6 de enero de 1763. Sobrino carnal del Marques de Barrio Lucio. Del Consejo de S.M., su Oidor Decano y Alcalde de Corte de la Real Chancillería de la Ciudad de La Plata. Casó en Madrid el 25 de septiembre de 1798 con Doña María Antonia del Río Unquía y Arnedo, nacida en Arévalo el 1 de octubre de 1775, hija de Don Lorenzo del Río y Dávila, y de Doña María Martina Arnedo y Ximenez de Antillón (ver apellido Del Rio). Doña Antonia de Rio Arnedo, falleció el 3 de junio de 1816, siendo enterrada en la Iglesia de monjas Dominicas de Santa Rosa de la ciudad de Arequipa (Perú) junto a la reja del coro de las religiosas, donde pidió ser enterrada, habiendo en vida mandado que trajeran para mortaja el hábito de la Orden. Esta información consta en una lápida de bronce que cubre la sepultura de esta señora. Don Ignacio Colsa y Ceballos conserva en su archivo una información de nobleza de éste su antepasado. Se conserva en éste mismo archivo una certificación de juramento de la Constitución por el Cabildo de Oruro. Testó en Madrid el 2 de abril de 1820 ante Pedro de Guinea. Nombró por tutor de sus hijos a su hermano Don Santiago de Usoz y Moci. Tuvieron por hijos a:
1.‑ María Manuela de Usoz y Rio, bautizada el 8 de agosto de 1803.
2.‑ Mariano de Usoz y Rio (sigue en el punto VIII)
3.‑ Luis de Usoz y Rio (sigue en el punto IX)
4.‑ María Dolores Francisca de Usoz y Rio (sigue en el punto X).
5.‑ Santiago de Usoz y Rio, bautizado el 23 de mayo de 1815. Falleció soltero en el Escorial el 11 de marzo de 1878. Catedrático de griego en Salamanca.
VIII. DON MARIANO DE USOZ Y RIO, Nació en La Plata el 18 de agosto de 1804.[1] Fue apadrinado por el Dr. Don Tomás de Godoy y Vilches, Dignidad de Chantré de la Santa Iglesia Parroquial Metropolitana de la Plata y Comisario de la Santa Cruzada. En su partida de bautismo que es de gran interés genealógico figura bautizado con los siguientes nombres: Mariano, Xavier, José, Joaquín, Agapito, Jacinto, Luis Gonzaga, Ramón, Lorenzo, Aguntín, Miguel, Rafael, Santiago, Antonio, Juan, Nicolñas de Bari, Juan Nepomuceno, Camilo, Felipe Neri, Ignacio de Loyola, José de Calasanz, Ildefonso, Eugenio, Toribio de Mogroviejo, Isidoro y Norberto. Oficial Mayor de la Secretaría de la Orden de Carlos III. Oficial Mayor de la Orden de Isabel la Católica. Secretario honorario de S.M. y Caballero supernumerario de la Orden de Carlos III por Decreto de 10 de marzo de 1840. Se conserva la carta de pago y recibo de Dote otorgada por Don Mariano de Usoz y Rio a nombre de Don Antonio Mira‑Perceval y Puerto de 28 de marzo de 1844 del que era apoderado, siendo por entonces Don Antonio, soltero y juez de Denia. Casó con Doña Barbara de Lardizabal y Montoya, natural de Alcala de Henares, descendiente de una hermana de San Luis Gonzaga. Desconozco la relación que puede tener con Doña Francisca Lardizabal y Montoya que casó en 1815 con Don Francisco de Paula Barraicua y La Quadra, Marqués de Villarias, habiendo solicitado Real licencia de matrimonio el citado marqués el 28 de marzo de 1815. Don Mariano murió en Aspe el 27 de mayo de 1865 (Pª de Ntra. Sra. del Socorro de Aspe). En su testamento nombró por albaceas a su esposa o en su defecto a su tio el Sr. Don Santiago de Usoz y Moci, y al Sr. Don Bernardo Ollozno. Su esposa ayudó a costear los gastos de mejora de la Iglesia de Aspe. Poseyeron tierras en Quincoces junto a las de Don Angel Noguer. Edificaron una casa en la calle de la iglesia que llevaba el numero 4 y aqui vivieron hasta que murieron los dos dejando sus bienes a su sobrino Don Jaime Colsa. En 1839 ya figura como terrateniente entre los mayores contribuyentes de Aspe. Su esposa que era muy cristiana, hizo muchas limosnas y favoreció en cuanto pudo a los pobres. Y fue la que protegió a Don Enrique Alcaraz y la que pagó el organo para la Iglesia. Doña Bárbara falleció el 13 de noviembre de 1882. Sus restos que estaban en el cementerio viejo, fueron trasladados al nuevo, donde descansan bajo una cruz redonda que mandó hacer y pagó Don Mariano Sanchez Almodovar, hermano del Excmo. Sr. Don Antonio, gran médico que marchó a América y obtuvo gran fortuna, y de Don Ceferino, abogado, y Don Francisco. No tuvieron sucesión.
IX. DON LUIS DE USOZ Y RIO, nació en Chuquiraca (provincia de Charcas, Virreinato del Perú) el 13 de noviembre de 1805 y fallecido en Madrid en 17 de septiembre de 1865. hebraísta y erudito español. estudió humanidades y derecho en la Universidad de Alcalá de Henares. Se quedó pronto huérfano, pues su madre murió en 1813 y el padre en 1820. En 1823 se batió en duelo, según sabemos por una carta de su hermano. Luis Francisco Pascual Orchell y Ferrer, el famoso arcediano de Tortosa, le enseñó el hebreo en el Colegio de San Isidro en Madrid. Usoz llegó a regentar la cátedra de este idioma en la Universidad de Valladolid siendo aún muy joven; tuvo por condiscípulo al hebraísta Antonio García Blanco, quien dejó constancia de las dificultades que tuvieron que atravesar Usoz y él para poder conseguir buenos libros para aprender la lengua; se conservan los apuntes de Usoz en la Biblioteca Nacional de Madrid.
En Italia, Luis de Usoz fue colegial de San Clemente, en Bolonia, y allí perfeccionó sus conocimientos filológicos por el trato con el políglota Giuseppe Mezzofanti (1774-1849), a la sazón bibliotecario en Bolonia, y Lanci; viajó en cuatro ocasiones a Roma y estuvo también en Pompeya. De vuelta a España en 1835, contrajo matrimonio con D.ª María Sandalia del Acebal y Arratia, quien le hizo poseedor de una riquísima herencia, la cual, unida a la no escasa fortuna que Usoz poseía ya, le habilitó desde entonces para dar rienda suelta a sus apetitos bibliográficos y reunir una colección tal que entonces pareció de las primeras y que pasó íntegra después de su muerte a la Biblioteca Nacional de Madrid, por donación de su viuda en 1873, bajo la signatura U de Usoz.
Se cree que dio cursos de hebreo en el Ateneo de Madrid, aunque este dato no está constatado. Usoz, quien era muy aficionado a la lectura de la Biblia en sus textos originales, mantenía sus creencias cristianas sin afiliarse al espíritu radicalmente católico de la época, al cual condenaba y abominaba. La psiquis independiente y el espíritu autónomo de Usoz se reflejan en su disertación para el doctorado, el cual tuvo por tema Un concilio general tiene más autoridad que el Papa, lo que al parecer provocó en un cardenal asistente el comentario de que había defendido muy bien una tesis muy mala. Ese carácter independiente y contestatario se reflejaba incluso en su misma ortografía, la cual es fonética al margen de las imposiciones de la Real Academia de la Lengua Española.
Luis de Usoz conocía bien el griego y el hebreo y escribió alguna poesía de tema sobre todo religioso. Existen versos y artículos suyos insertos en El Artista. Usoz fue redactor de El Español en 1836 y también escribió en El Observatorio Pintoresco en 1837. Tomó parte en la refundación del Ateneo de Madrid. Fue en él, catedrático de hebreo. Por esos años estudia con gran ardor todo tipo de lenguas, de las cuales llegó a aprender bastante bien: el caló, el vasco, el inglés y el griego. Hace mucha amistad con el catedrático de árabe del Ateneo, Serafín Estébanez Calderón, por su común afición a la literatura y al Romancero (Usoz hizo una gran colección de pliegos sueltos).
A partir de 1840, Usoz empieza a abandonar sus amistades, a dejar la vida social y a recluirse en su casa; entonces sube muchos escalones en su "heterodoxia". Esta evolución cabe imputarla a la lectura de la Apología de Barclay traducida por Félix Antonio de Alvarado, pues quiso conocer algo de la doctrina cuáquera y viajó a Londres en 1839, provisto de una carta de recomendación del escritor e hispanista George Borrow, a quien había ayudado en sus viajes por España, para Jonatás Forster, uno de los principales miembros de la Sociedad de los Amigos. Allí simpatizó con Benjamin B. Wiffen, de Woburn, hermano de Jeremiah Holmes Wiffen, el traductor de Garcilaso, ya fallecido, y algo conocedor de las literaturas española e italiana, y le convenció para editar juntos una Colección de Reformistas Españoles que recuperara las obras olvidadas de los protestantes y disidentes de la fe católica en España.
Sin embargo, se dice que el primer libro que editó Usoz fue un cancionero humorístico, indecente y procaz que existía en el Museo Británico, el Cancionero de burlas provocantes a risa (Valencia 1519), el cual incluye el famoso Pleito del manto y la Carajicomedia. Lo reimprimió elegantísimamente en casa de Pickering, en 1841. Después empezó su Biblioteca de Reformistas con el Carrascón, libro que él poseía y que había mostrado a Wiffen en una fonda de Sevilla, inflamando con él los deseos de su amigo para colaborar en aquella obra. Al frente de este primer volumen estampó Usoz un largo prólogo a modo de manifiesto de sus opiniones religiosas donde reclama absoluta tolerancia en materias religiosas: «Pruébense todas las cosas y reténgase lo que es bueno, no se apague el Espíritu.»
El cristianismo de Usoz se reduce a la luz interior de los cuáqueros, al «puro y sencillo espíritu cristiano sin mezcla de espíritu jerárquico y papal». «Consiste el cristianismo» --añade Usoz-- «no en una religión que ata y fuerza a seguir un sistema especial o que obliga a adoptar este o el otro credo, sino en creer y profesar todas aquellas palabras que tenemos en el Testamento Nuevo, como expresamente pronunciadas por Jesucristo mismo, y en seguir todo aquel conjunto de sus acciones y divina vida que nos dejó por ejemplo».
En el prólogo de la Imagen del anticristo reconoce Usoz por única regla de fe «la luz de la Biblia, el espíritu perdido y obtenido». Usoz no es filósofo, y aborrece la filosofía: «Cristo no enseñó metafísica ni constituyó sistemas», dice en el prólogo de las Artes de la Inquisición. Con esa idea, luchó a brazo partido para introducir biblias protestantes en España y colaboró de todas las formas posibles en la difusión de diseminación de este género, a veces incluso difundiendo las revistas protestantes en castellano la cuales su amigo Juan Calderón redactaba en Londres, El Catolicismo Neto y su sucesora, El Examen Libre. Sus libros predilectos son los pietistas protestantes, los unitarios, los cuáqueros, los independientes: Gurney, Jonatás Dymond, Channing. Repetidas veces, se declara partidario de los principios de Fox, y traduce la carta de Guillermo Penn al rey de Polonia en nombre de los cuáqueros de Danzig.
En pos del Carrascón imprimió Wiffen la Epístola consolatoria, que había comprado para Usoz en la librería del canónigo Riego, tirando sólo 150 ejemplares, y así fueron volviendo a la luz una tras otra, por esfuerzo y diligencia de entrambos amigos, todas las obras de Juan de Valdés, Cipriano de Valera, Juan Pérez de Pineda, Francisco de Encinas, Constantino Ponce de la Fuente y otros. Para ello utilizó ejemplares de su misma propiedad, pero también adquiridos por él afanosamente en Londres, en Edimburgo, en París, en Lisboa, en Augsburgo, en Amsterdam, en todos los mercados de libros de Europa. Otros fueron copiados por filólogos tan autorizados como Juan Calderón y Benjamín Barron Wiffen de manuscritos del Museo Británico o del Trinity College, de Cambrigde, o de galerías de particulares ingleses.
Luis de Usoz no sólo corrigió los textos y los exornó de prólogos e introducciones, sino que volvió a lengua castellana alguna de estas obras, publicadas por primera vez en latín, en inglés o en italiano; así las Ciento diez consideraciones, así el Alfabeto cristiano, así las Artes de la Inquisición, así el Español reformado, de Sacharles. Investigó cuanto pudo de las vidas de sus autores; anotó las variantes, si las ediciones eran diversas; siguió la pista a los anónimos, a las rapsodias y a las traducciones; añadió documentos, compuso fechas, mejoró hasta tres veces la lección de una misma obra y dejó verdaderos monumentos de ediciones críticas, como la del Diálogo de la lengua de Juan de Valdés.
En 1848 comenzó sus trabajos con el Carrascón, y en 1865, pocos meses antes de su muerte, los acabó con la Muerte de Juan Díaz: veinte volúmenes en todo, sin contar el Diálogo de la lengua, y el Cervantes vindicado, de Juan Calderón, otro monumento para el cervantismo. Para envolver esas obras tan despreciadas por la cultura oficial desplegó una gran esplendidez tipográfica hasta entonces desconocida en España, sirviéndole primero las prensas de Martín Alegría en Madrid (ex aedibus Laetitiae), y luego, las de Spottiswoode, en Londres. En el frontis de algunos volúmenes estampó estas palabras: Para bien de España. En otros se tituló Amante de toda especie de libertad cristiana: Omnigenae christianae libertatis amator.
El trabajo de la colección es todo suyo; sólo la Epístola consolatoria fue costeada e ilustrada por Wiffen, quien tradujo, además, al inglés el Alfabeto cristiano. En los restantes libros no tuvo más empleo que el de copista y agente de librería por cuenta de Usoz. Muertos uno y otro, el doctor Eduardo Boehmer, de Estrasburgo, continuó esta Biblioteca e imprimió al menos cuatro tomos más de Juan de Valdés y de Constantino Ponce de la Fuente.
Obras originales de Usoz son su traducción de Isaías, hecha directamente del hebreo conforme al texto de Van-der-Hoodt (1865), la cual le acredita no sólo de hebraizante, sino de conocedor profundo de la lengua castellana, y el folleto intitulado Un español en la Biblia y lo que puede enseñarnos, encaminado a ponderar los beneficios de la tolerancia con el ejemplo de Junio Galión, hijo de Séneca el Retórico, propretor de Acaya y juez de San Pablo. Dejó preparados muchos materiales para una Historia de la Reforma en España y aun escrito en parte el primer capítulo; pero estos y otros proyectos suyos vino a atajarlos de improviso la muerte un 17 de septiembre de 1865.
Se trata de una colección muy cuidada gracias a que utilizó en Londres los servicios como copista de otro filólogo, el helenista exfranciscano manchego emigrado Juan Calderón. Su interés por los autores del Renacimiento y Siglos de Oro, por los estudios bíblicos y sobre todo por la recuperación de los autores heterodoxos le llevó a reunir una colección única para el estudio del protestantismo en España, la cual aprovechó Marcelino Menéndez Pelayo, el primero de sus biógrafos, para realizar su obra Historia de los heterodoxos españoles.

Editor de los Reformistas Antiguos Españoles, según un proyecto concebido en un hotel sevillano en conversación con otro cuáquero, el inglés Benjamín B. Wiffen. Hizo Bachiller en Leyes en la Universidad de Alcalá (1828) y se doctoró en el Colegio Español de Bolonia (1833). Enseñó hebreo en Valladolid y Madrid y prestó su apoyo literario y económico a varias revistas románticas como el "Observador Pintoresco" y "El Artista"). Colaboró con Jorge Borrow en la edición y distribución de la Biblia. Pero su verdadera vocación, a la que entregó su cuantiosa fortuna y los últimos veniticinco años de su vida, fue la búsqueda, comentario y edición delas obras de los protestantes españoles del s. XVI y XVII, y muy especialmente de Juan de Valdés. La obra consta de 20 tomos y aparecieron ediciones semiclandestinamente en San Sebastián, Londres y Madrid, que oscilaron entre los 150 y los 1.015 ejemplares. También editó Cancionero de Obras de Burla (Londres, 1841-43); Cervantes Vindicado (1855) de su amigo y colaborador Juan Calderón; Diálogo de la Lengua, de Juan de Valdés (Madrid, 1860). A las que debemos sumar obras originales suyas como Noticias de una Biblia de 1439 (1842), Un español en la Biblia (1862) y su traducción de Isaías (1863). Su valiosísima biblioteca, con unos 10.000 ejemplares antiguos, curiosos y raros, de imprescindible consulta para historiadores del Protestantismo español, se conserva en la Sección de Raros de la Biblioteca Nacional, en Madrid. De éste ilustre cuáquero, esta realizando una tesis doctoral Carmen Caro, sobrina de Caro Baroja. Podemos concluir que fue un ilustre helenista y bibliofilo, estudioso de las escrituras y traductor de Isaias, conocedor como pocos de los clásicos castellanos del siglo XVI y singularmente de nuestros autores heterodoxos de esa centuria. Fue un hombre de opiniones políticas encuadrables en el progresismo, anglófilo ferviente y de convecciones religiosas enteramente alejadas de la Iglesia de Roma y muy próximas a la Sociedad de los Amigos. Copió las "Rogativas patrióticas a la Libertad" cuya copia se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid, (sec. Manuscritos caja 21291 exp. 6). Sobre este personaje se conserva un extenso epistolario entre él y Benjamin B. Wiffen conservado en el Wadham College de Oxford. Tambien se conserva en la Biblioteca Nacional en la caja nº 21293 con la denominación de Papeles de Usoz. Sobre él han escrito Menéndez y Pelayo, M, "Historia de los Heterodoxos españoles" Madrid BAC 1956, t.II pags 1035‑1041 y también Ricart D "Notas para una biografía de Luis Usoz y Rio" Studia Albornotiana, Vol XIII (Bolonia. Real Colegio de España, 1973) pags 437‑532. [1]
X. DOÑA MARIA DOLORES FRANCISCA DE PAULA DE USOZ Y RIO, nació en Arequipa (Perú) el 2 de abril de 1814 siendo bautizada el mismo dia en la Iglesia Auxiliadora de Santiago de Arequipa. Fue apadrinada por Don Juan Rio Tristan y Moscoso, Brigadier de los Ejercitos Nacionales y por Doña Doña María Joaquina Florez Tristan. Casó en abril de 1844 con el Iltre. Sr. Don Antonio Mira‑Perceval y Puerto, hijo del Excmo.Sr.Don Antonio Mira‑Perceval Muñoz y de Doña María Teresa Puerto y Puerto. (ver apellido Mira‑ Perceval). Con recibo de dote y carta de pago el 28 de marzo de 1844 ante Angel María Hernández. La dote quedó valorada en 70.093 reales de vellón. Murió en 1848 al nacer su hija María Dolores. Tuvieron por hijos a:
1.- Joaquina Mira-Perceval y Usoz
2.- Antonio Mira-Perceval y Usoz
3.‑ Juana Mira-Perceval y Usoz
4.‑ María Dolores Mira-Perceval y Usoz
La sucesión sigue en el apellido Mira‑Perceval.
IX. DON SANTIAGO DE USOZ Y MOZI, nació en Madrid el 26 de julio de 1781. Oficial Mayor de la 1ª Secretaría de Estado y Despacho en 1829. Caballero supernumerario de la Orden de Carlos III por Decreto de 29 de mayo de 1815, (exp. 1.748 Aprobado en 25 de junio de 1818). En las pruebas de nobleza de la Orden de Carlos III se encuentra testimonio de haberse perdido libros antiguos de las parroquiales de San Salvador y Santiago de Sangüesa con motivo de la inundación en una noche de septiembre de 1787 y no poder encontrarselas de sus ascendientes paternos. También figuran como prueba de nobleza el escudo de armas en la casa palacio de su quinto abuelo, Don Pedro de Usoz, en Ayargin, que en Navarra es prueba de nobleza, en piedra arenisca que se compone de un cuartel y dentro dos calderas con tapas y una lanza, según testimonio de 17 de noviembre de 1817. Se conserva su hijuela con fecha de 30 de abril de 1810. El 16 de diciembre de 1813 la Regencia del Reino le nombró Encargado de Negocios en la Corte de Londres con sueldo de 1.000 doblones anuales. El 6 de enero de 1818 el Rey le nombró para que sirviese en Comisión la Secretaría de la Embajada en Viena. El 25 de junio de 1818 obtuvo el título de Caballero Supernumerario de la R.D. Orden de Carlos III. Es nombrado tutor de sus sobrinos en el testamento de su hermano Jose Agustín de 1820. El 29 de junio de 1821 obtuvo el nombramiento de Consejero 1º Rey de Armas de la Orden del Toisón de Oro.

El 4 de abril de 1826 obtuvo el título de Caballero Pensionista de número de la Orden de Carlos III. El 13 de marzo de 1827 el Rey le nombra Encargado de Negocios en la Corte de París. El 23 de marzo de 1829 es Comendador de la Legión de Honor. El 14 de abril de 1829 fue nombrado por S.M. Caballero pensionista de numero de la Real y Distinguida Orden de Carlos III y Oficial Mayor 2º de esta 1ª Secretaría para la plaza de vocal de la Suprema Asamblea. El 4 de noviembre de 1829 se le concedió la gracia de ejercer las funciones de Notario de los Reinos en el acto de entrega, conducción y depósito en el Panteón de San Lorenzo del Escorial del Cadaver de la Serenísima Infanta Doña María Teresa Carolina, cuarta hija del Infante Don Francisco de Paula Antonio de Borbón.[1]El 10 de diciembre de 1829 es Comendador de la Orden de San Fernando. Fue Caballero maestrante de Ronda, pues se conserva su certificado de admisión en esa Real Maestranza con fecha de 31 de marzo de 1830. También fue Caballero Maestrante de Sevilla (1829). El 28 de mayo de 1834 fue creado Académico de Honor de la Academia de San Fernando. El 20 de enero de 1842 la Reina le confirmó como vocal de la Suprema Asamblea de la R.D.O. de Carlos III. En 1839 ya figura como terrateniente entre los mayores contribuyentes de Aspe.

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Autor: Enrique Mira-Perceval Verdú
Publicado en: Inedito.
Agradecimiento por su colaboración a: Don Ignacio de Colsa y Ceballos.
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